miércoles, 5 de noviembre de 2014

11. Los premios literarios de mayor prestigio

Los premios literarios son sin duda una de las formas de mayor reconocimiento para un escritor. En esta entrada se destacan los tres premios literarios de mayor relevancia hoy en día. 

Alfred Nobel
El primero de ellos es el Premio Nobel de Literatura, uno de los 5 premios específicamente señalados por su creador, el filántropo sueco Alfred Nobel, quien aseguró que el premio debí otorgarse "a quien haya producido en el campo de la literatura la obra más destacada, en la dirección ideal". El primer ganador de este premio fue el escritor francés Sully Prudhomme, en 1901. El primer español en conseguir este premio fue el madrileño José Echegaray, en 1904. La primera mujer ganadora de tan importante premio fue la sueca Selma Lagerlöf, en 1909. 

En segundo lugar, situamos en España el Premio Planeta, uno de los galardones más importantes de nuestro país concedido al mundo literario. Este premio fue creado en 1952 por el fundador de la editorial Planeta, José Manuel Lara, con el fin de promocionar a los autores españoles. A día de hoy, después de haberse otorgado la LX edición del premio, podemos afirmar que lo que un día se propuso Lara al crear el premio se ha cumplido. Los Premios Planeta gozan de gran prestigio en nuestro país, así como sus ganadores y sus obras. Es interesante destacar que en la entrega de estos premios tanto su ganador como el finalista gozan siempre de gran prestigio. 


Por último, y en tercer lugar, destacamos por cercanía el Premio Príncipe de Asturias de las Letras. Este premio, entregado desde 1981 por la Fundación Príncipe de Asturias, es concedido a la persona, grupo de personas o institución cuya labor creadora o de investigación represente una contribución relevante a la cultura universal en los campos de Literatura o Lingüística. 

Para saber más sobre estos galardones: lista de premiados a lo largo de la Historia


martes, 4 de noviembre de 2014

10. John Banville visita la Facultad de Filosofía y Letras de Oviedo

John Banville en la Facultad de Filosofía y Letras
John Banville, el escritor irlandés recientemente galardonado con el Premio Príncipe de las Letras 2014, acudió el pasado 23 de octubre a la Facultad de Filosofía y Letras de Oviedo para dar una conferencia. En ella Banville respondió a las preguntas de varios responsables del Departamento de Lengua Inglesa, entre los que se encontraban dos alumnas. 
Banville es conocido por sus novelas negras, entre las que destacan como las más populares Venganza y La rubia de los ojos negros. El autor firma estas obras bajo el seudónimo de Benjamin Black, su alter ego, o como dice él mismo "mi oscuro hermano gemelo". 
Aunque lo que hizo saltar a la fama a Banville fueron sus novelas negras, también es autor de múltiples relatos breves y de biografías, entre las que destacan Copérnico, Kepler y La carta de Newton, entre otras. 

El público presente en la conferencia no dudó en preguntarle a Banville sobre los temas más recurrentes en sus obras, como por ejemplo el de los abusos a menores. Banville explicó que en su infancia convivió con este tipo de abusos (aunque no fue víctima de ellos), y los describe como un secreto a voces, algo que todo el mundo en Irlanda sabía pero que nadie se atrevía a denunciar. 
Otro tema muy frecuentes en sus obras es el pasado. Banville afirmó sentirse fascinado por el paso del tiempo, y sobre la manera en la que hemos ido cambiando los seres humanos a lo largo de los años. Está casi obsesionado con los efectos que el paso del tiempo produce sobre nosotros, y quizá por esto no dudó en afirmar con rotundidad que "en cada momento de nuestra vida somos personas distintas, nos trasformamos con el paso de los años".

Algo en lo que Banville quiso hacer hincapié fue en labor oculta de sus editores y traductores. Banville bromeó sobre los frecuentes errores en la traducción de algunas de sus obras, pero pasó a un terreno más serio para alabar el trabajo de todas las personas anónimas que hacen posible su trabajo. 

Finalmente, Banville afirmó que hay materias en las que como seres humanos ya no podremos evolucionar, pero si podremos avanzar en lo que a imaginación se refiere. Nuestra imaginación es nuestro punto fuerte, nuestra herramienta más útil. 


Discurso de John Banville en los Premios Príncipe de Asturias: 
http://www.youtube.com/watch?v=IrF-X81Ebsc


9. Distinción entre libro y obra literaria (tipos de edición y tipos de libro). Importancia del editor.




El libro, tal y como lo conocemos hoy, tiene unos orígenes recientes, mientras que la literatura es muy anterior al libro impreso y manuscrito. El significado de la palabra "libro" ha ido cambiando a lo largo del tiempo. Cuando no existía el formato actual (formato códice) los libros eran lo que componía una obra extensa.
Los libros pueden difundirse de muchas maneras: oralmente, en grabaciones, en hojas sueltas... El libro es una manera de difundir una obra literaria, aunque no solo sirve para esto.
La palabra "literatura" ha cambiado de significado, durante siglos aludía a textos escritos de cualquier tipo, mientras que en el uso actual distinguimos las distintas materias que componen la literatura.
Tenemos que tener en cuenta que las obras literarias son de muy desigual extensión: una obra literaria completa puede abarcar una extensión tanto de 2 o 3 líneas de un libro, como 2.000 o 3.000 páginas de un volumen. Por esta razón hay obras literarias que ocupan varios volúmenes. A raíz de esto hay que hacer la distinción entre autor y editor: el autor y el editor pueden coincidir o no. En la historia de la literatura llega un punto en el que ambos deben separarse: el autor es quien ha escrito la obra, mientras que el editor es quien ha preparado la edición. En las obras actuales la figura del editor pasa desapercibida (el autor es quien tiene importancia). La labor del editor es corregir las obras escritas por los autores. El editor también ha de decidir que obras publica y cuáles no, o como las debe ordenar, compilar. Todo lo que el editor añada de su propia cosecha lo debe señalizar como suyo. Sin embargo, cuando corrige las erratas o debe adaptar el texto a la ortografía actual no lo señaliza.
Hay muchos tipos de ediciones:
•          Edición Facsímil. Trata de reproducir la edición original del libro. Esto tiene un interés de estudio o curiosidad, aunque también es casi como tener la primera edición.
•         Edición Paleográfica. Edición comentada; reproducimos un manuscrito y vamos transcribiendo la edición con la ortografía original. Estas ediciones también sirven para documentos (no solo para obras literarias).
•         Edición crítica. Todas las ediciones críticas son también anotadas. En la literatura heredada hay diversas versiones, por lo que no sabemos cuál es la original del autor y cual la de los copistas. La función del editor es escoger la más exacta, pero tiene que señalar cuales han sido las razones que le han llevado a ello y cuáles eran las otras variantes que a desechado.
•         Edición anotada. No todas las ediciones anotadas son críticas. El editor explica en anotaciones los posibles errores del texto, o hace aclaraciones sobre palabras o frases cuya definición ha cambiado con el paso del tiempo. La función del editor es que se entienda el texto tal y como se entendía en su época. En una edición anotada también hay que tener en cuenta a que público se dirige, pues las notas variarán.
Cuando a un editor le llega un manuscrito inacabado y él hace añadidos o modificaciones debe señalarlo como suyo.

 - Las partes del libro:
•         Cubierta. La cubierta suele confundirse a veces con la portada, que son dos cosas distintas. La cubierta suele ser de un material distinto (más fuerte), que sirve para proteger el volumen. La cubierta es como un cartel publicitario, ya que es nuestra primera atención sobre el libro.
•         Contraportada. En ella suele ir situado un paratexto, una explicación del libro. Es un texto casi publicitario elaborado por la editorial.
•         Solapa. Parte que sale de la cubierta hacia el interior, en algunos casos se utiliza también para poner paratexto.
•         Página de cortesía. Página en blanco. Sin numerar.
•         Portadilla. Página en blanco con solo el título del libro.
•         Página en blanco. Sin numerar.
•         Portada del libro. Aparecen recogidos el autor, el titulo del libro, el traductor (si lo tiene) y la editorial con su logotipo. La portada tiene también un revés en el que aparecen todos los "créditos" del libro (información legal).
•         Índice o Sumario al principio; índice detallado al final. El índice es el mapa del libro. La estructura interna del índice se manifiesta en la tipografía, que suele depender de la jerarquía intelectual.
•         Prólogo o Agradecimientos. En obras de investigación o de creación, ya que requieren mucha ayuda. 

La mayor parte de los libros no se podrían publicar tan solo dependiendo del número de lectores que los compre. Los libros siempre están subvencionados por alguien. En el coste de un libro intervienen: impresión, derechos de autor (10% del precio de la venta, pagado  al trimestre/año o en anticipo), diseño o maquetación, traductor (si está en lengua extranjera), distribución del libro (50%), gastos de promoción. Muchos libros no se podrían publicar sino recibiesen una ayuda externa. El principal subvencionador del libro es su propio autor. 

lunes, 3 de noviembre de 2014

8. Breve comentario sobre los aforismos de Andrés Neuman.

El escritor hispano-argentino Andrés Neuman (Buenos Aires, 28 de enero de 1977) publicó en 2009 Alumbramiento, obra en la que recoge "Dodecálogos de un cuentista", en la que recoge las claves de su éxito en el género del cuento. 
A continuación, se han escogido tres de los aforismos que mejor resumen las ideas del autor sobre el ya citado género. 

"Los personajes no se presentan: simplemente actúan". En los buenos relatos, los lectores, vamos conociendo a los personajes por su forma de actuar o pensar, y no porque el autor nos haya hecho una descripción detallada de ellos. 

"Contar un cuento es saber guardar un secreto". Con este aforismo, Andrés Neuman cree que un buen escritor debe saber qué cosas ha de contar y cuáles debe callar, es decir, debe saber mantener las intrigas del relato. 

"Terminar un cuento es saber callar a tiempo". El buen escritor debe saber cuando terminar su historia. El punto fundamental de la obra es su final, por lo que debe ser conciso. Cualquier información de más puede echar a perder el cuento. 



lunes, 13 de octubre de 2014

7. "Mujeres", por Luis García Montero.

Poema escrito en 1994 y comentado 20 años después. Pertenece a su obra Un velero bergantín.  En el poema “Mujeres” explica una preocupación porque la experiencia de lo real ha sido sustituida por una virtual. El poema tiene una especie de moraleja a modo de lección; para García Montero este poema debe darnos la siguiente lección: “Cualquier cuerpo de carne y hueso merece más respeto que la belleza virtual”. García Montero hace una poesía cívica, relacionada estrechamente con la sociedad. Está en contra del arte autónomo, del simbolismo. Defiende que los poemas tienen que ver con la realidad; un poema tiene origen en las experiencias del propio autor, pero también en los poemas y temas de otros poetas. El autor toma el poema como pretexto para criticar la realidad contemporánea, en la que la gente “vende” sus intimidades. Expresa el poeta también sus ideas políticas, sobre todo en lo que concierne a lo público y su reciente desaparición. El poema está relacionado con el cambio en la consideración sexual: ha pasado de estar mal visto a ser natural. La redacción del poema (1994) hoy no resultaría del todo correcta en nuestra sociedad actual.

Desde el punto de vista métrico utiliza el verso blanco (sin rima), aunque la métrica es tradicional, utiliza el verso endecasílabo y heptasílabo. Se divide en pequeñas partes, cada una con su sentido. La diferencia de clases está implícita en el poema (ella vive en los suburbios). 

6. Literatura e Ideología. Literatura comprometida y Literatura de tesis.

En nuestra literatura surge con la poesía social la novela de tesis. Estos dos géneros se sitúan en dos momentos fundamentales dentro de la historia de España. La novela de tesis surge a partir de una fecha fundamental, 1868 (XIX), ligada a una serie de acontecimientos políticos y al avance de la burguesía como clase social. En este citado año surge una revolución política que culmina con la expulsión de España de la reina Isabel II. También otro hecho decisivo es la proclamación de la Primera República.

En el marco de esta situación social surgirán nuevos géneros literarios, folletinescos, o la novela de tesis. La novela de tesis está defendida por Benito Pérez Galdós, el máximo representante del liberalismo. Galdós inicia este renacimiento de la nueva novela española con la obra La fontana de oro. Galdós reflexiona sobre la historia de España, pero con un fin pedagógico, para extender por el país las nuevas ideas liberales. Habla de un momento reciente de la historia de España con el fin de dar lecciones para el tiempo presente. En torno a 1870 publica, sobre esta misma temática, obras como  Doña Perfecta o La familia de León Roch. A estas obras les surge su contrapunto ideológico con las obras de José María de Pereda (De tal palo tal astilla, El buey suelto), Pedro Antonio de Alarcón (El escándalo) o Leopoldo Alas Clarín.

En esta época surge la corriente del naturalismo, que supera los esquematismos de la literatura de tesis, pero también nos ofrece una idea a modo de tesis. El naturalismo basa su tesis en el condicionamiento que hace el entorno sobre nuestra vida. En España, la divulgadora de esta corriente fue Emilia Pardo Bazán, que fue la primera que se dedicó al ensayo y a difundir en nuestro país las ideas que venían de Francia.

La novela de tesis reflejará la nueva realidad española.


La poesía social tiene lugar en la época franquista (1939, fin de la Guerra Civil – 1945, derrota de los aliados de Franco –1975/1978).  La oposición al régimen dictatorial franquista se reflejará en este género de la poesía social. La presa está sometida a la censura, por lo que se buscarán vías de expansión de las ideas en la literatura, y más concretamente en la poesía. 
Existen dos generaciones en la poesía social. La primera generación la componen poetas como Gabriel Celaya, Blas de Otero y José Hierro. La poesía habla de lo social con un lenguaje coloquial muy elevado. Los poetas de esta primera generación tenían 20 años cuando tuvo lugar la Guerra Civil. La segunda generación la componen los poetas conocimos como “los niños de la Guerra”: Ángel González, que fueron escritores durante los años 50 y 60. 


  • Breve comentario del poema "El pasaporte", por José Hierro. 

La idea general del poema  es el lamento por algo que llega tarde. El poema está concebido como un monólogo dramático. Es fundamental que describe que viaja por primera vez a París. Ha soñado con tener un pasaporte para salir de España y viajar, pero cuando por fin lo tiene ya es muy mayor para viajar. Esto es una crítica a la dictadura franquista. La poesía funciona como denuncia social.




5. "El Sueño de Maiakovski" por Juan Bonilla

El escritor español Juan Bonilla Gago publicó en el 2013 la novela Prohibido entrar sin pantalones, que tiene como protagonista principal al poeta ruso Vladimir Maiakovski. 


En el poema "El sueño de Maiakovski", se recogen las principales ideas de los ideales poéticos del poeta ruso. Maiakosvki soñaba con un modelo poético que llegase a la gente, que traspasase las fronteras de los libros y cuyas ideas calasen hondo en el pensamiento de quien las leyese. 

Lo curioso del poema reside en que su autor, Juan Bonilla, nos indica que el poeta ha cumplido su sueño pero que éste no ha sido en la poesía, sino en la publicidad. Vemos así camuflada la idea de que la publicidad cada vez se ha vuelto más poética. 

A continuación, copio el poema de Juan Bonilla:
Maiakovski soñaba con el día que la poesía
se imprimiese en las paredes de la gran ciudad.
Grandes letras borrachas enunciando verdades como puños,
puñetazos de verdad exaltando a transeúntes dormidos, 
poniendo una coraza a los mendigos,
a los enamorados, susurrándoles lo que sentían sin saber decirlo,
ofreciéndole aliento a los enfermos,
golpes de luz solar en el cerebro nocturno de los ciegos,
boca a boca que salva a una bañista rescatada de las aguas del tedio.
La poesía es útil soñaba Maiakovski.
Y luego se apuntó en la sien,
y por un agujero del bolsillo se derramó el minuto que quedaba.
Y esto es lo que queda de aquel sueño,
versos fundamentales de esta época gritando en las paredes:
La chispa de la vida,
Just do it,
Impossible is nothing
¿Te gusta conducir?
Ya es primavera en el corte inglés.